Sunday, May 25, 2014

El futbol nos encerró el sábado
Guillermo García Machado

Despues de tantos presagios y predicciones con respecto al encuentro que definía la Copa Champions de Europa, dos minutos separaron al Atlético de la gloria europea, siendo así que Sergio Ramos y el Real Madrid le arrebataron de manera dramática, para después concretar el décimo título del cuadro merengue en la UEFA Champions League con marcador de 4-1.
Al igual que en 1974, cuando cayó ante el Bayern Münich, el conjunto colchonero acarició con las manos la Copa de campeón, pero un gol de Sergio Ramos al 93' lo devolvió al mundo terrenal, donde ya en tiempo extra, el Madrid volvió a lucir Real y sentenció una goleada con tantos de Bale, Marcelo y Cristiano. La primera derrota de los "Colchoneros" llegó a la hora más inoportuna, donde tras realizar un juego digno de coronarse acabó diluido por el peso de sus errores.Un Madrid nervioso, nublado, impreciso, sucumbía ante sus propias ansiedades, pero sumó su décima 'orejona' impulsado por el peso de sus individualidades y la resistencia de manejar mejor los golpes del partido. El grito de 'sí se puede' de los blancos en las tribunas se impuso tras una reacción memorable, auspiciada en un derrumbe de un Atlético sin piernas para seguir peleando. La mejor defensiva del torneo, que había recibido sólo seis goles en contra, acabó comiéndose cuatro después del 90', escribiendo así el derbi más importante de la historia madrileña. El cuadro de Simeone se había ido al frente al 36', cuando en un tiro de esquina por derecha, Juanfran encontró para meter un recentro al corazón del área donde Diego Godín peinó apenas, clareando al portero Iker Casillas que salió inexplicablemente y se comió un gol tan infantil como perjudicial. Tres minutos antes Garet Bale había fallado la más clara del partido, en un error de la zaga que le permitió enfilar con el balón al área, pero tras abrirse el espacio terminó disparando a un costado. El Atleti se crecía al paso de los minutos, aunque jugando al filo de la navaja, cada vez defendiendo más cerca de su portería.El cambio crucial llegó al 58' cuando Carlo Ancelotti sacó a Coentrao y Khedira y mandó a Isco y Marcelo, éste último quien acabó siendo crucial en la remontada. El balón se paseaba por el área del Atleti peligrosamente sin que nadie atinada a anotar, hasta que al 93' Sergio Ramos conectó de cabeza en un tiro de esquina, venciendo a Courtois y desatando la locura en el graderío. Se habían agregado cinco minutos al encuentro, y con el tanto los colchoneros murieron mentalmente, deambulando por el campo sin otra opción que anhelar las tandas de penales. Madrid siguió con la iniciativa, y en el segundo tiempo extra, Bale, quien había fallado tres claras, aprovechó un desborde de Di María para conectar de cabeza directo a las redes, en el 2-1 que terminaba la batalla. Marcelo sentenció al 117' con una escapada y un disparo potente que venció a Courtois y enterraba cualquier posibilidad de regreso. Dos minutos después, un penal permitió a Cristiano Ronaldo convertir el 4-1, apuntándose como el primer jugador que anota en una Final de Champions en su país de origen jugando para un club de otra nacionalidad. Simeone manchó el final encarando a Varane y jugadores merengues, mientras la tribuna daba rienda suelta al festejo, una fiesta que tardó 12 años en volver a las Cibeles, y que ahora con el prestigio de enterrar de paso al rival de la ciudad. El comportamiento del público que asistió a las tribunas nos dice que le futbol europeo está de fiesta, especialmente el futbol español.

Sunday, May 18, 2014

La Izquierda en crisis
Guillermo García Machado

“Un espectro ronda Europa: el espectro del socialismo se derrumba lentamente”. Así comienza el artículo de la primera página del Herald Tribune. Justo después del “batacazo” que recibió el SPD alemán en las elecciones de este fin de semana, el augusto diario norteamericano ha reactivado el debate sobre si la izquierda europea está o no acabada. Destaca que “Donde la izquierda ocupa el poder, como en España y Gran Bretaña, está recibiendo ataques. Donde no lo ocupa, como en Francia, Italia y ahora Alemania, se encuentra dividida e indiferente”. Esta realidad es doblemente irónica, ya que el mundo se encuentra sumido en uno de los “los mayores desafíos al capitalismo en 75 años, incluida la quiebra del sistema financiero”. Los motivos de este declive se deben a la reciente adopción por parte de la centro-derecha de ideas tradicionalmente socialdemócratas: “generosas ventajas sociales, sistemas sanitarios nacionales, fuertes restricciones en las emisiones de carbono, aceptación de cierta soberanía de la Unión Europea”. Según Tony Judt del Institute Remarque sobre cuestiones europeas de Nueva York “No creo que el socialismo tenga futuro en Europa y es una mala noticia, dado que se trata de una parte fundamental del consenso democrático europeo”. ¿Será la izquierda reformista una de las numerosas víctimas de las políticas de austeridad adoptadas por varios países europeos? La pregunta merece ser planteada. Por un lado, los tres principales países entre los siete aún gobernados por la izquierda en la Unión Europea, es decir, Grecia, España y Portugal, han anunciado duros planes de austeridad que sólo se diferencian en los márgenes con respecto a los aplicados en Alemania, Italia, Reino Unido y Francia, países gobernados por la derecha o el centro derecha. Por otro lado, allí donde la izquierda se encuentra en la oposición, a veces da la impresión de estar de acuerdo con la filosofía que sustenta las medidas adoptadas por los gobiernos, criticando al mismo tiempo algunas de sus disposiciones sociales y sugiriendo de forma subliminal que sería mejor aplicar una auténtica política de saneamiento financiero. Pero aunque, tal y como exponen los promotores, se supone que el rigor tendrá resultados económicos favorables a largo plazo, también tendrá temibles consecuencias inmediatas. En estos momentos es la mayor preocupación, su posición sobre las políticas económicas y sociales que se van a promover. La Tercera Vía de Tony Blair de los años noventa había significado, entre otros aspectos, una asimilación parcial del liberalismo económico y una voluntad de aprovechar las oportunidades generadas por la globalización, atenuando al mismo tiempo los perjuicios sociales que provoca. Comienza en todos los ámbitos una vuelta hacia el keynesianismo y la intervención de los poderes públicos, incluido el partido laborista y además, casi toda la izquierda está de acuerdo en trabajar en el desarrollo sostenible con la "green economy". Pero este consenso no podrá ocultar las divergencias. Algunos partidarios de la izquierda que ponen en tela de juicio la política monetaria, defienden el aumento de los déficits públicos para reactivar las inversiones y el crecimiento. Otros aceptan el imperativo de saneamiento, pero piden la imposición de mayores impuestos para los ingresos más altos y para las transacciones financieras, así como medidas sociales. Sobre el contenido de éstas últimas, se enfrentan los defensores de una política de apoyo y atención a los más desfavorecidos para paliar su sufrimiento, la política denominada de care (de asistencia) que reivindica la secretaria del PS francés, Martine Aubry, y aquellos que prefieren ofrecer a los individuos los medios para reaccionar, crear y desarrollarse. En tercer lugar, se plantea la pregunta sobre Europa, mientras las opiniones dudan cada vez más sobre su pertinencia y eficacia. La izquierda se divide entre aquellos con la tentación de replegarse hacia el ámbito nacional, minoritarios aunque influyentes, y los partidarios de un auténtico poder político europeo capaz de dirigir la economía, de coordinar las políticas sociales y fiscales y de regular la competencia entre Estados. Por último, en una coyuntura que podría revelarse como una amenaza para la democracia, la izquierda pretende reactivar ésta última, lo que lleva a algunos de los suyos a insistir más sobre la renovación de las estructuras clásicas de la democracia representativa y a otros a explorar las vías de la democracia participativa.

Sunday, May 11, 2014

Celebrando el Día de la Madre
Guillermo García Machado

Acostumbrados a la trascendencia del matriarcado en la evolución del mundo, debemos acotar, gracias a la información de nuestros amigos internautas, que las celebraciones por el día de la madre se iniciaron en la Grecia antigua, en las festividades en honor a Rhea, la madre de Jupiter, Neptuno y Plutón. El origen del actual Día de la Madre se remonta al siglo XVII, en Inglaterra. En ese tiempo, debido a la pobreza, una forma de trabajar era emplearse en las grandes casas o palacios, donde también se daba techo y comida. Un domingo del año, denominado «Domingo de la Madre», a los siervos y empleados se les daba el día libre para que fueran a visitar a sus madres, y se les permitía hornear un pastel (conocido como «tarta de madres») para llevarlo como regalo. Esta celebración se desarrollaba colectivamente, en bosques y praderas. Aunque algunos colonos ingleses en América conservaron la tradición del británico Domingo de las Madres, en Estados Unidos la primera celebración pública del Día de la Madre se realizó en el otoño de 1872, en Boston, por iniciativa de la escritora Julia Ward Howe (creadora del «Himno a la república»). Organizó una gran manifestación pacífica y una celebración religiosa, invitando a todas las madres de familia que resultaron víctimas de la guerra por ceder a sus hijos para la milicia. Tras varias fiestas bostonianas organizadas por Ward Howe, ese pacifista Día de la Madre cayó en el olvido. Fue hasta la primavera de 1907, en Grafton, al oeste de Virginia, cuando se reinstauró con nueva fuerza el Día de la Madre en Estados Unidos, siendo Ana Jarvis, ama de casa, quien comenzó una campaña a escala nacional para establecer un día dedicado íntegramente a las madres estadounidenses. Luego de la muerte de su madre en 1905, Jarvis decidió escribir a maestros, religiosos, políticos, abogados y otras personalidades para que la apoyaran en su proyecto de celebrar el Día de la Madre, en el aniversario de la muerte de su propia progenitora, el segundo domingo de mayo. Tuvo muchas respuestas, y en 1910 esta fecha ya era celebrada en casi todo Estados Unidos. En 1914, el Presidente Woodrow Wilson firmó la proclamación del Día de la Madre como fiesta nacional, que debía ser celebrada el segundo domingo del mes de mayo. La primera celebración oficial tuvo lugar un día 10 de mayo, por lo que este día fue adoptado por muchos otros países del mundo como la fecha del «Día de las Madres». En México, los aztecas ya honraban la maternidad. Honrar la maternidad también fue característica de las culturas que poblaron Mesoamérica antes de la Conquista. Una de ellas, la azteca, rendía culto a la madre de su dios Huitzilopochtli, la diosa Coyolxauhqui o Maztli, que según era representada por la luna. La mitología cuenta que durante la creación del mundo fue muerta a manos de las estrellas, que celosas, le quitaron la vida para que no diera a luz a su hijo Huitzilopochtli, quien representaba al sol, sin embargo, éste sí pudo nacer, venciendo a las tinieblas. Los indígenas rendían especial tributo a esta diosa y dedicaron a ella hermosas esculturas en oro y plata, que no sólo revelan profundo sentido artístico sino la importancia tan grande que ellos concedían a la maternidad.  El más representativo de estos rituales era el celebrado a mediados de la primavera, en el cerro del Tepeyac, con el fin de honrar a la madre de los dioses, Tonantzin, cuyo nombre significa «nuestra madre venerable». Los festejos a la maternidad entre los aztecas eran de carácter sacro. Peregrinar desde distintos puntos del antiguo México para honrar a Tonatzin, era un acto de comunión cósmica y una ceremonia de reconocimiento a la propia madre. Tonatzin, como dice la historiadora Bibiana Dueñas, «era “la Madrecita”, y tenía por mayor atributo la vida; ella la daba. De allí su importancia y su fuerza más grande. Era el elemento vital de la sangre y, por lo tanto, también la guerra y la muerte eran sus atributos». En las fiestas se le invocaba como «madre de las divinidades, de los rostros y los corazones humanos». Tonatzin aparecía muchas veces, según cuentan, como una señora vestida elegantemente de blanco; de noche gritaba y pregonaba. También cuentan que traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella; iba al mercado y se acomodaba entre las otras mujeres; más tarde desaparecía, abandonando la cuna por ahí. Cuando las otras mujeres advertían la cuna estaba olvidada, se asomaban a ella y encontraban un pedernal, con el cual se hacían sacrificios en su honor.

Sunday, May 4, 2014

Capitalismo Salvaje
Guillermo García Machado

Cuando uno se pregunta qué es el capitalismo salvaje, los mismo internautas se encargan de responder en el acto, permitiéndome hacerles llegar, por esta vía,  la mejor respuesta: “ La premisa básica del capitalismo o libre mercado es la maximización del beneficio por parte de cada integrante del sistema, por un lado las empresas, por otro las familias los cuales intercambian entre sí bienes, servicios y mano de obra y en medio el estado el cuál define las reglas de los intercambios, cobra impuestos a todos y redistribuye la riqueza para lograr el equilibrio social. Se entiende "Capitalismo Salvaje" como una situación donde el libre mercado se ha desarrollado, con un sistema financiero y una economía avanzada pero con un gobierno débil que no puede controlarlo. Es una situación peligrosa que lleva tarde o temprano a una crisis. El ejemplo más claro sería la Rusia de los años 90 tras la caída del muro de Berlín”.  A diferencia de la economía de libre mercado detenidamente controlada y considerada benigna que gobernó de la década desde los 40's hasta la de los 80's, este nuevo capitalismo está creando eventualmente un trastorno social tremendo, ya que permite el ensanchamiento de la brecha de la desigualdad de los ingresos de las clases sociales. Mientras el interés es más global, se ofrecen algunos ejemplos de los efectos dañinos del capitalismo. Ahí está la Boeing, General Motors, Chrysler, Toyota, American Airlines, etc. que sufrieron de desempleo involuntario masivo en la década anterior, sabiendo el tamaño y magnitud de las empresas. Es ridícula la noción de que con tecnología avanzada se logrará el rescate de miles de trabajos nuevos para el personal tanto obrero, como el de cuello blanco, estas esperanzas se han llamado "El espejismo de Microsoft'. El capitalismo salvaje despierta preguntas importantes para líderes de empresas y negocios. Hay un resultado del capitalismo salvaje que no se puede censurar en cualquier otra cosa; la gran inestabilidad de empresas y trabajo es mucho más que la economía del fluido, igual que en otros tiempos de gran prosperidad, tal inestabilidad causó por el acelerado cambio estructural esa desregulación, dejando por otro lado cambios tecnológicos y la promoción de la reglamentación. Cada día de la semana, corporaciones grandes y pequeñas se unen a economías de balanza y eliminan duplicación de empleados de la oficina principal. El capitalismo salvaje ha estado barriendo el mundo desde la década de los 70's, y que ha resultado de ganancias espectaculares en la productividad por la revolución que ha causado el uso de la computadora, y ha hecho a muchas personas muy ricas. ¿Pero ha sido una cosa buena para la sociedad en total?, esta es la pregunta debatida y que compromete a este capitalismo. En esta exposición incisiva y polémica de los efectos escondidos del mercado libre actual, la empresa privada es liberada de la regulación del gobierno, de los sindicatos efectivos, que concierne para empleados o comunidades, y de las restricciones de impuestos o inversión. Los ganadores en esta libertad se convierten en más ricos, mientras los perdedores llegan a ser más pobres.  En el capitalismo salvaje, se advierte que el libre mercado ha ido mejorando pero se evita la intervención coherente, unida, armoniosa y lista por parte de los gobiernos. A lo más, hay un enlace entre los bancos centrales, pero ellos sólo controlan la norma monetaria, así que tenemos una contradicción aquí: tenemos un sistema financiero y una economía sin mecanismos de control, por lo tanto, un choque de trenes es algo que se dará tarde o temprano…al tiempo. Sin embargo, también en todo el mundo se levanta la voz contra esta tendencia y los defensores del Estado de bienestar luchan en una guerra perdida contra el neoliberalismo, aun cuando muchos de los argumentos de los neoliberales son falsos. El resultado último es el recorte de los gastos del Estado en desarrollo social, descenso de los salarios y prestaciones sociales: el programa neoliberal es esencialmente el mismo desde España hasta Italia y en toda América Latina. En un movimiento global de pinza, el capitalismo salvaje desquicia Estados enteros y su actual ordenamiento social. La amenaza de buscar mejores lugares le abre las apuestas a los subsidios a las empresas, esos subsidios que se le han negado a los trabajadores va al eslabón más fuerte de la cadena en lugar de apoyar al eslabón más débil.

Sunday, April 27, 2014

Notas sobre la protesta
Guillermo García Machado

Los Estados no deben interferir en las manifestaciones pacíficas y también deben proteger a los manifestantes en el ejercicio de sus derechos, en particular cuando las personas que manifiestan defienden puntos de vista impopulares o controvertidos o pertenecen a minorías u otros grupos que están expuestos a un riesgo mayor de victimización, ataques u otras formas de intolerancia. La presencia de observadores de los derechos humanos en las manifestaciones puede disuadir la violación de los derechos humanos. La labor de los periodistas también es importante para facilitar información independiente sobre las manifestaciones. Los Estados tienen la obligación de adoptar medidas deliberadas, concretas y selectivas para promover, mantener y fortalecer el pluralismo, la tolerancia y una actitud abierta con respecto a la disensión en la sociedad, y deben respetar y proteger por igual a los que expresan opiniones divergentes, impopulares o disidentes como lo hacen con aquellos que están a favor del gobierno. Los Estados no pueden prohibir acciones de manifestación pacífica, impedirlas, censurarlas o ejercer amenazas físicas o psicológicas contra sus participantes. Específicamente, los Estados deben abstenerse de: a) presumir de antemano su carácter desfavorable, incluso si hubiere antecedentes,  o descalificarlas como actos de “desorden público” o “desestabilización”; b) ilegalizarlas mediante la delimitación de zonas de reserva que justifique su criminalización y la respuesta violenta de los cuerpos de seguridad; c) ordenar toques de queda, medidas de bloqueo de las rutas o impedir el acceso a las sedes de las instituciones públicas; d) utilizar “infiltrados” con el objeto de  provocar desorden y justificar el empleo de la violencia; e) la cercanía de grupos contrarios a los manifestantes y protegidos por los cuerpos de seguridad; y f) la colocación de mensajes y música en los lugares de concentración, contrarios al de los manifestantes. Tampoco es una razón justificada invocar la seguridad nacional o el orden público con el fin de prohibir, impedir o restringir manifestaciones localizadas o relativamente aisladas, ni impedir el ejercicio de manifestaciones, por la prevención de posibles enfrentamientos entre grupos o su frecuencia en un lugar específico. La seguridad nacional o el orden público no son pretexto para la imposición de limitaciones vagas o arbitrarias, y las mismas sólo pueden aplicarse si existen protecciones adecuadas y recursos efectivos contra el abuso. El Estado deberá acordar con los manifestantes aquellas acciones que permitan el respeto a los derechos de los demás. La libre circulación de vehículos no debe anteponerse automáticamente a la libertad de reunión o de manifestación pacífica. Los manifestantes pueden expresarse  libremente, independientemente del contenido de sus discursos y de su mayor o menor aceptación social y estatal. Es una obligación del Estado la neutralidad ante los contenidos y garantizar que no existan personas, grupos, ideas u opiniones excluidos a priori. Los Estados deben asegurar el acceso a Internet en todo momento, también en los períodos de malestar político. No se justifica la aplicación de restricciones o la penalización de los manifestantes por mensajes en los que no hubo propaganda de guerra, ni incitación inminente a la violencia. Tampoco por un interés social imperativo para prevenir discursos que ofendan “la moral”, produzcan “alarma, temor o terror en la población” o afecten la “salud mental”. Toda medida de restricción debe referirse a conductas y establecer la diferencia entre los que promueven pacíficamente sus opiniones y los que recurren a la violencia. En casos de conflicto entre la libertad de expresión y el honor de los funcionarios, debe considerarse que ellos están sujetos a un tipo diferente de protección. Tienen derecho a la intimidad y al honor con menos resistencia normativa que el derecho que asiste a los ciudadanos ordinarios en el ejercicio de sus derechos a expresarse e informar. Ello no implica que los funcionarios públicos no puedan ser judicialmente protegidos; pero deben serlo acorde con los principios del pluralismo democrático, y a través de mecanismos que no tengan la potencialidad de generar inhibición ni autocensura.

Sunday, April 20, 2014

Nociones sobre el diálogo
Guillermo García Machado

Consiste en la discusión o debate que se suscita entre un grupo de personas respecto a una problemática determinada, a través del cual pueden concurrir concomitantemente a un acuerdo destinado a disminuir la contingencia existente o solucionarla en su totalidad mediante la ejecución de diversas líneas de acción. También podemos particularizar diciendo que el diálogo es el instrumento por la cual, se llega acuerdos o consensos mediante una conversaciones entre dos o más personas, con la finalidad de establecer lineamientos para resolver la controversia que dio origen al dialogo. En efecto, hoy se acepta que la democracia supone pluralismo, esto es, el reconocimiento de la coexistencia de grupos autónomos con intereses diferentes y a veces contrapuestos, y que la articulación, de los mismos, debe necesariamente, pasar por su reconocimiento y participación. Así, la participación y el diálogo son instrumentos esenciales de la democracia pluralista. En este marco, pero centrándose más en el específico aspecto social de la cuestión, se ha sostenido que la inseguridad social es, cada vez más, una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. No solo se trata de la exclusión social y su resultado, una sociedad fragmentada. Es que en la situación actual, buena parte de los incluidos se siente insegura ante el riesgo del desempleo y sus consecuencias. Todo lo cual estaría indicando la necesidad de una “reconstrucción” del Estado y una resocialización de la vida nacional. Esto requeriría “un nuevo contrato social” al cual sólo podría apuntarse a través del diálogo social, que adquiriría así una dimensión extra-laboral , de carácter político. Una democracia política imperfecta o incompleta, una concentración de la renta que ha sido calificada de “ofensiva” (o, muy diplomáticamente, de “distribución regresiva”), una dependencia económica hoy negada desde el gobierno por quienes la teorizaron en la academia, un “ajuste” permanente resultante de políticas económicas impuestas o adoptadas voluntariamente como consecuencia de la asunción del pensamiento único, han contribuido al debilitamiento de los actores sociales, los sindicatos y los gobiernos (o por lo menos, los órganos gubernamentales responsables de las políticas sociales), como bien se indica en la ya citada Propuesta de Programa y Presupuesto de la OIT para 2000-2001. Asimismo, todo ese panorama dificulta el desarrollo de un diálogo social genuino, porque además de participar en él algunos actores muy debilitados, el margen real para la negociación es muy escaso: la mayor parte de las cuestiones sobre las cuales dialogar están ya decididas. En América latina es frecuente que, cuando se convoca a dialogar, se lo haga para concertar la aplicación de medidas ya adoptadas y no para discutir la adopción de esas medidas. Por eso, a pesar de que tanto en algunas Constituciones y legislaciones es dable encontrar previsiones habilitantes del diálogo, la situación práctica es más bien deficitaria. En ese panorama, los países del Mercosur ofrecen un panorama algo menos desalentador que el que hoy se aprecia en otras regiones latinoamericanas.  La conversación política en el Estado Liberal es un aparato necesario para organizar  personas, las cuales son libres de entender de diversas maneras el concepto del bien. La idea de conversación constrictiva le proporciona una clave más satisfactoria a la teoría liberal, ya que el concepto de diálogo en la obra de Ackerman no es el tipo de conversación idealizado con el que parte el principio de democracia deliberativa.  Neutralidad en el sentido de no intervención, de desinterés, de laissez passer, de tolerancia pasiva, etc. En este sentido, Schmitt incluye la neutralidad del Estado frente a las religiones y credos. El autor analiza cómo el proceso de neutralidad se fue introduciendo según determinadas vicisitudes y luchas políticas. Schmitt afirma que, en última instancia, este principio tiene que situar el Estado en una neutralidad total frente a todos los puntos de vista y problemas, haciendo que los principios religiosos  no continúen estando protegidos. 

Sunday, April 13, 2014

Socialismo y comunismo
Guillermo García Machado

Con el apoyo logístico de wikipedia, a diferencia de lo que sucede con el concepto de "comunismo" (término cuya utilización se remonta a Platón), en el cual la contribución a la producción común es libre y no planificada mientras que el consumo se vive en común, la palabra "socialismo" (que apareció por primera vez en 1834 bajo los auspicios de Robert Owen) describe la organización colectiva de la producción y la distribución en tanto el consumo permanece siendo particular. En el siglo XIX  en proceso de proletarización masiva por el ascenso del capitalismo industrial, la idea socialista evolucionó como concepto e ideología de economía política proponiendo un sistema social, económico y político basado en la organización consciente (planificada) de la producción de acuerdo a unos fines preestablecidos de contribución al bien general: sería el denominado movimiento socialista (en algunos lugares movimiento para la reforma del trabajo). Con el surgimiento del "marxismo", los medios socialistas y los fines comunistas son absorbidos y reformulados dentro de una sola doctrina que entiende ambos sistemas como dos pasos históricamente necesarios en el desarrollo de una sociedad escindida por la Lucha de clases hacia una etapa comunista final sin clases. El movimiento comunista, que ya había surgido colectivistas de la Revolución Francesa como movimientos remanentes (véase el comunismo de Babeuf y la Conspiración de los Iguales) y había dejado de ser un activismo social cambiante durante diferentes períodos históricos para convertirse en activismo político, se transforma en partido e ideología gracias a la introducción por parte de Karl Marx de las ideas de los doctrinarios socialistas (por entonces tomadas seriamente), adoptando un sólido cuerpo doctrinal del que carecía. Mientras que gracias al marxismo las ideas socialistas y comunistas se desprenden del idealismo y se unifican en un solo movimiento ideológico llamado Comunismo. Por extensión se define como socialista a toda doctrina o movimiento que aboga por su implantación. Frecuentemente coexisten diferentes movimientos políticos que adoptan el título de Socialismo: desde aquellos con vagas ideas de búsqueda del bien común e igualdad social, hasta los proyectos reformistas de construcción progresiva de un Estado socialista en términos marxistas, o las variantes pre y post-marxistas de socialismo (sean obreristas o nacionalistas), o al intervencionismo, definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente según varíen los interlocutores políticos y que algunas veces se distancian en mayor o menor medida de su etimología: estatistas, nacionalistas,marxistas, cooperativistas,corporativistasgremiales clásicos, corporativistas de Estado o fascistas, socialistas de renta, socialistas de mercado, mutualistas, socialdemócratas modernos, etc. El socialismo continúa siendo un término de fuerte impacto político, que permanece vinculado con el establecimiento de un orden socioeconómico construido por, para, o en función de, una clase trabajadora organizada originariamente sin un orden económico propio, y para el cual debe crearse uno público (por vía del Estado o no), ya sea mediante revolución o evolución social o mediante reformas institucionales, con el propósito de construir una sociedad sin clases estratificadas o subordinadas unas a otras; idea esta última que no era originaria del ideario socialista sino del comunista y cuya asociación es deudora del marxismo-leninismo. La radicalidad del pensamiento socialista no se refiere tanto a los métodos para lograrlo sino más bien a los principios que se persiguen. En la práctica el significado de facto del socialismo ha ido cambiando con el transcurso del tiempo. Muchos de los denominados socialistas derivaron históricamente en la búsqueda de instaurar un Estado obrero organizado de abajo hacia arriba. Otros mientras tanto continuaron rechazando la vía de expresión democrática en la cual modelos políticos de acción del pueblo se amparan para dar paso a modelos de extrema izquierda y derivados del mismo sentir como lo son el comunismo. La ideología con que muchas veces se relaciona en la actualidad al sistema del socialismo es con una interacción de la nacionalización de todo recurso económico y la implementación de un gobierno comunista. Por otro lado, gran parte de los movimientos políticos contemporáneos traslucen la ideología del mismo con una visión abstracta política híbrida la cual han denominado como socialdemócrata, un término que alude a proyectar la disparidad de las diferencias económicas entre personas con el fin de distribuir toda riqueza acumulada por individuos y gobierno entre todas las partes de forma arbitraria y limitada.