Sunday, December 16, 2018


ABYECTO

Guillermo García Machado
Recordando a los malvados del siglo XX, entiéndase, Hitler, Stalin, asi como los malvados del siglo XXI, Maduro y compañía, traemos a colación la palabra Abyecto, es decir, Abiectus, el cual es un vocablo latino que procede del verbo abiicĕre, que puede traducirse como “depravar” o “humillar”. El concepto llegó a nuestro idioma como abyecto, un adjetivo cuya primera acepción mencionada por el diccionario de la Real Academia Española (RAE) refiere a aquel que es ruin o malvado.
Por ejemplo: “Tenemos la obligación moral de combatir a este régimen abyecto que desprecia los derechos humanos y hace que los ciudadanos vivan en condiciones indignas”, “La comisaría del pueblo está a cargo de un hombre abyecto al que no le interesa que se cumpla la ley”, “El comportamiento abyecto del jugador debe ser sancionado por el club”.
Abyecto es algo que genera desprecio. Supongamos que una persona atrapa a un perro, lo tortura, luego lo mata, y finalmente publica imágenes del proceso en las redes sociales, donde celebra su propio accionar. El comportamiento de este sujeto, sin dudas, puede ser calificado como abyecto.
La calificación también se puede aplicar sobre los individuos que llevan a cabo acciones ultrajantes o dañinas. Si un juez dicta sus fallos de acuerdo al soborno que les pide a los imputados, podrá ser definido como un hombre abyecto. Se espera que un funcionario judicial actúe de acuerdo a lo establecido por la ley: aquel que se aleja de la legislación y además incurre en un delito con su accionar, no puede impartir justicia. Por eso el juez que se desempeña en base a sobornos resulta ser alguien abyecto, despreciable.
El adjetivo incluso se aplica a cuestiones más abstractas, como un gobierno, un proyecto o un contexto: “El recorte anunciado por las autoridades es abyecto ya que deja a miles de personas sin cobertura social”.
Cabe mencionar que el diccionario de la Real Academia Española incluye una segunda acepción, según la cual el término abyecto puede describir a una persona que haya sido humillada o cuyo orgullo haya sido herido. Sin embargo, se trata de un significado que ha quedado en desuso. La palabra abyecto, así como la mayoría de las que sirven para elaborar su definición, pertenece a un grupo de conceptos muy subjetivos y difíciles de usar con precisión. A simple vista, la imagen de una persona extremadamente vil y despreciable parece sacada de un cuento de hadas, como si se tratara del personaje antagónico que desea someter a todo el reino a su retorcida voluntad.
Sin embargo, no es necesario llegar a la ficción ni a los casos más horrendos de violencia en los periódicos para usar este adjetivo. Estamos rodeados de maldad, y muchas veces la apoyamos, seamos o no conscientes de ello. Por otro lado, esta apreciación va de la mano de una pregunta en principio sencilla: ¿es posible ser “muy bueno” o “muy malo”?
Para responderla, observemos los siguientes dos ejemplos de buenas acciones: una persona rescata a un ave malherida y la acoge en su hogar hasta curarla por completo; otra persona lleva comida y agua a un gato abandonado, pero no lo lleva a vivir con ella. ¿Es posible calificar el grado de bondad de cada caso? Ambas personas dan muestras de compasión, por lo cual debería bastar con eso para determinar que “son buenas”. Sin embargo, seguramente tienen actitudes negativas en su día a día, y esto vuelve más compleja la valoración de su moral.
En el caso de la maldad, parece más sencillo calificar dos casos dados: una persona que maltrata a un animal seguramente será descrita como peor que otra que simplemente roba un teléfono móvil. Sin embargo, ¿no debería bastar la evidencia de su “maldad” para advertir que ninguna de las dos es buena? Evidentemente, no, ya que el ser humano puede alcanzar niveles de corrupción y falta de empatía aterradores, y por eso es necesario contar con el adjetivo abyecto, para describir a aquellos cuyo accionar no puede justificarse de ninguna manera.

Sunday, December 9, 2018


ABSCISA

Guillermo Garciá Machado
Nos toca hoy hacerle honor a los postulados Cartesianos , siendo así que se conoce como abscisa (vocablo derivado del latín abscissa, “cortada”) a una coordenada dirección horizontal que aparece en un plano cartesiano rectangular y que se expresa como la distancia que existe entre un punto y el eje vertical. El denominado eje de abscisas representa al eje de coordenadas horizontal. Este término que nos ocupa y otros muchos más, como sería el caso de las ecuaciones o los ejes, son conceptos todos ellos fundamentales y claves en lo que se da en llamar geometría analítica. Esta es un área científica que se encarga de llevar a cabo lo que es el estudio de las diversas figuras geométricas mediante el uso de una serie de técnicas, de álgebra y análisis matemático, en lo que es un sistema de coordenadas.
Dicha área hay que subrayar que tiene su origen en la geometría cartesiana, el movimiento que desarrollaría René Descartes en el periodo comprendido entre los siglos XVII y XVIII. No obstante, tampoco podemos pasar por alto que, de un modo u otro, también “bebe de las aguas” de la geometría diferencial, desarrollada por el matemático alemán Carl Friedrich Gauss, y de la geometría algebraica.
Este último autor ha pasado a la historia de las Matemáticas por diversas cuestiones y entre ellas habría que destacar, sin lugar a dudas, por el hecho de que fue el primer científico en llevar a cabo lo que es la prueba del teorema fundamental del álgebra. De la misma manera tampoco hay que pasar por alto la estructura que otorgó a la Teoría de números y el amplio número de publicaciones que realizó entre las que destaca Disquisitiones arithmeticae.
En el año 1801 fue cuando se publicó este citado trabajo, que está escrito en latín, donde entra de lleno en lo que es el teorema fundamental del álgebra.
El sitema de referencia en relación a un eje (una recta), dos (un plano) o tres ejes (en el espacio) que resultan perpendiculares entre sí y que coinciden en un cierto punto que se identifica con el nombre de origen de coordenadas, se conoce como coordenadas cartesianas.
En un plano, la coordenada cartesiana X recibe el nombre de abscisa, mientras que la coordenada cartesiana Y se distingue con la expresión “ordenada”.
Cuentan los expertos en la materia que el sistema cartesiano se ha bautizado en honor al filósofo, científico y matemático René Descartes (1596–1650), quien buscó respaldar sus razonamientos filosóficos a partir de un punto de inicio sobre el cual edificar todo el conocimiento. Descartes, como sabrán muchos de ustedes, suele estar considerado como el padre de la geometría analítica.
En el marco de un sistema de coordenadas lineal, un punto cualquiera que forme parte de una determinada recta puede vincularse y ser simbolizado por medio de un número real (el cual será positivo si se trata de un punto localizado a la derecha de O o negativo si se encuentra en la porción izquierda). El centro de coordenadas O corresponde al valor 0.
Un sistema de coordenadas plano, por su parte, está compuesto por dos líneas perpendiculares que se interceptan en su origen. Cada uno de los puntos del plano puede representarse a través de números.
Por último, un sistema de coordenadas espacial referido a tres rectas que resultan perpendiculares entre sí (llamadas X, Y y Z), las cuales se encuentran en un punto de origen (0) y cuyos puntos del espacio pueden representarse a través de tres números.

Sunday, December 2, 2018


Abrupto
Guillermo García Machado

Cada vez que pensamos en el rescate de la democracia en Nicaragua, Venezuela y Bolivia,  nos llega a la mente el término latino abruptus, derivado del verbo abrumpĕre (que puede traducirse como “romper”), llegó al castellano como abrupto. Ese término latino puede traducirse como “rudo” o “áspero” y se considera que es fruto de la suma de dos componentes claramente diferenciados:El prefijo “ab-”, que se puede utilizar para indicar separación. El adjetivo “ruptus”, que es sinónimo de “roto” y que, a su vez, procede del verbo “rumpere” que significa “romper”. Si usamos en la inmediatez la fuerza colectiva y ponemos en evidencia nuestro rechazo genético, moral y cultural a las dictaduras tendríamos justificados los aires libertarios que nos asisten y por demás el peso de un ordenamiento legal que nos obliga a defender la Constitución y por ende la misma democracia. Saquemos del poder a los forajidos en forma abrupta!

No obstante, se trata de un adjetivo que, aplicado a una superficie física, alude a su inaccesibilidad, a que tiene una gran pendiente o a que resulta escarpado.

De esta manera, por ejemplo, nos encontramos que es muy frecuente que en Biología y Geología se hable de relieves abruptos. Con este término se intenta hacer referencia fundamentalmente a formas de tipo emergente que hay en la Tierra y que se considera que se han formado como consecuencia de la presión de las conocidas placas tectónicas.

El concepto, de todas maneras, suele utilizarse de modo simbólico para referirse a aquello que es repentino, hosco, intemperante o violento. Por ejemplo: “El público se sorprendió por el abrupto final del concierto”, “La empresa debe crecer poco a poco: el desarrollo abrupto suele generar problemas en el largo plazo”, “Trabajé durante veinte años en esta firma y ahora me despiden de manera abrupta: estoy desconcertado”.

Por lo general, lo abrupto se asocia a lo que genera sorpresa al concretarse de una manera muy rápida o sin previo aviso. Supongamos que las acciones de una compañía suelen oscilar entre los 20 y los 25 dólares por título. Una tarde, de pronto, su valor cae repentinamente y la acción cierra la jornada a 8 dólares. Los analistas, ante esta situación, tratan de explicar el derrumbe abrupto de la cotización.

Si un actor que siempre mostró un físico robusto, una noche aparece en televisión exhibiendo una delgadez extrema, muchos pueden preguntarse el por qué del abrupto cambio de peso. La duda surge a partir de la modificación brusca del aspecto corporal del intérprete.

Además de todo lo expuesto no podemos pasar por alto que también se suele hablar de silencio abrupto. Con esta terminología se hace referencia a esos silencios incómodos e inesperados que se producen en medio de una conversación entre dos personas. Ese citado silencio puede ser debido a muchas causas, como la falta de un tema del que hablar, la existencia de falta de confianza entre los interlocutores o el haber llevado a cabo antes un intercambio de palabras que han provocado el malestar de una o de las dos partes, por ejemplo.

Sunday, November 25, 2018

ABORIGEN

Guillermo García Machado
Cuando las circunstancias permiten que se replantee la superioridad racial, vale la pena que cobra importancia el concepto de aborigen, el cual hace referencia a alguien o algo originario del suelo en que vive. En este sentido, puede nombrar tanto a una persona (una tribu aborigen) como a un animal o a una planta. Cuando el término se refiere a una persona, se utiliza para nombrar al primitivo morador de un territorio, por lo que se contrapone a quienes se establecieron posteriormente en la región.
La noción de aborigen se utiliza como sinónimo de indígena o poblador originario. Sin embargo, en su sentido más específico, un indígena es un hombre que pertenece a una etnia que preserva la cultura tradicional no europea. Por lo general, un indígena pertenece a una tradición organizativa anterior al surgimiento del Estado moderno.
Por otra parte, a los aborígenes americanos suelen llamarlos de forma errónea indios; una confusión que surgió cuando los europeos llegaron por primera vez a América y creyeron que habían arribado a India.
Distintas estadísticas señalan que, en la actualidad, existen cerca de 350 millones de aborígenes en todo el planeta. Mientras que algunas comunidades asimilaron muchas costumbres del mundo occidental, otras siguen siendo nómadas o mantienen sus formas ancestrales de vida. Se calcula que hay unos 5.000 pueblos con sus propias particularidades lingüísticas y culturales.
Los aborígenes han sido discriminados y perseguidos por los europeos y los descendientes de europeos, incluso mucho tiempo después de la conquista de América. Recién en el 2006, Sudamérica tuvo su primer presidente indígena: el aymará Evo Morales, primer mandatario de Bolivia. Los Mapuches son un pueblo aborigen que ocupa los límites entre territorio argentino y chileno desde el siglo XVII. Se trata de una cultura con una alta capacidad de adaptación, que han sabido acomodarse en los diferentes territorios, aprovechando los recursos que el suelo les ha ido ofreciendo, y que han sobrevivido a decenas de intentos de conquista, que aún continúan.
Durante mucho tiempo practicaron el nomadismo y en sus raíces y tradiciones esta práctica era fundamental; sin embargo, desde hace cosa de un siglo se mantienen en un mismo territorio debido a la expropiación que los diversos gobiernos han hecho sobre la Patagonia. Además, esa tierra que habitan cada vez parece reducirse más y pone en peligro su subsistencia como pueblo.
Es importante señalar que, siendo una cultura muy antigua, tienen un calendario propio el cual se rige por los ciclos de la tierra y señala las diversas festividades. El año comienza el 24 de junio debido a que ése día amanece después de haber transcurrido la noche más larga del año.
En lo que respecta a sus creencias, son monoteítas. Nguenechen es el nombre de su dios, es el creador de todo lo que existe y quien domina la tierra y brinda vida y fecundidad a toda la naturaleza. Sienten una adoración profunda por la tierra y respetan a raja tabla sus leyes, sin tomar conductas que pudieran afectar el equilibrio del entorno. La relación que establecen con la tierra tiene un sentido amplio, no sólo expresa una relación vinculada con la subsistencia material sino que también implica su forma de relacionarse con las fuerzas sobrenaturales.
Es una cultura sumamente rica y diversa que además cuenta con una lengua propia, el mapudungun. La misma se compone de símbolos y sonidos que se transmiten de generación en generación de forma oral y cuya fundamental enseñanza reside en leyendas e historias mitológicas. Cabe mencionar que al día de hoy existen diccionarios mapuches, aunque las palabras se encuentran representadas por las letras del alfabeto español, combinadas con signos auxiliares que permiten reproducir los sonidos propios de esta lengua, que difieren en algunos casos con los del castellano. También se ha creado un grafemario llamado Azümchefe, en el cual se representan a través de diversos signos los 26 grafemas, donde 6 de ellos corresponden a vocales y 20 a consonantes.



Sunday, November 18, 2018

ACERVO

Guillermo García Machado
El concepto de acervo tiene su origen en el latín acervus. Se trata de un vocablo que describe a un conjunto de bienes o de un haber que resulta común a numerosos individuos. Un acervo puede acumularse y atesorarse por acopio, tradición o por herencia, según sea su origen y las motivaciones de quien lo mantiene a resguardo. El acervo de tipo cultural que puede llegar a tener una comunidad, por ejemplo, engloba al total de las manifestaciones culturales y artísticas común al grupo poblacional, con sus tradiciones, costumbres y hábitos. Por eso suele vincularse a la identidad de un pueblo, ya que se constituye con las contribuciones de sucesivas generaciones. Es un término muy utilizado en el plano de la antropología y la sociología, y se considera uno de los bagajes fundamentales de todo grupo social.
En el campo del derecho, el acervo comunitario es el conjunto de prácticas, criterios y decisiones que han permitido interpretar y aplicar los tratados constitutivos de las Comunidades Europeas a fin de asegurar una vida de armonía entre ciudadanos de las diversas naciones que forman parte de esta región. En esta lista de derechos y obligaciones se contemplan la aceptación y cumplimiento de los tratados firmados por el comité y es obligatorio dejar constancia de todos los actos que se desarrollen en lo que respecta a Seguridad Comunitaria y Política Exterior, entre otros.
Los países que forman parte de la Unión Europea dejan a un costado el acervo de sus propias legislaciones (aprobadas en el ámbito nacional) para asumir otras que se consideran más efectivas en el plano internacional, debiendo aplicar los cambios pertinentes a su legislatura, a fin de que en todo el continente exista una coherencia en las leyes que brinde a los ciudadanos de todos los países la seguridad de moverse sin problemas y de hallarse amparados por la ley. Otro tipo de acervo es el genético o génico, que también se conoce como reserva o patrimonio genético. Este constituye el conjunto basado en los alelos únicos que se divisan al estudiar el material genético de todos los individuos existentes de una especie, comunidad o población. A mayor acervo genético, más diversidad y, por lo tanto, más posibilidades hay de sobrevivir a los eventos de selección.
En cambio, un acervo genético con escasa diversidad implica una especie con dificultades para adaptarse y que corre riesgo de extinción. Existen varios tipos de acervo genético: acervo genético primario (suma de todas las variaciones genéticas que se han visto en el desarrollo de una población, indispensable para el mejoramiento de la especie o para su subsistencia), acervo genético secundario (suma de las variaciones que han sido producto de la cruza, sea natural o artificial, entre esta especie con otras) y acervo genético terciario (suma de la variación genética en otros organismos que no pueden ser cruzados con la especie objeto).
Por otra parte, el acervo científico hace referencia a los conocimientosque la comunidad científica ha logrado reunir sobre un determinado tema después de haber realizado intensas investigaciones; por ejemplo: “El acervo científico sobre el SIDA aún no permite la elaboración de una vacuna preventiva”. Por otro lado, el acervo de carácter documental es otro concepto utilizado en el campo de la ciencia y que refiere a ciertos documentos relacionados a una cuestión en particular, que suele ser el desarrollo de una investigación o descubrimiento.



Sunday, November 11, 2018


ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Guillermo García Machado
Administración es un término procedente de administratĭo, un vocablo latino. La primera acepción del concepto que menciona el diccionario de la Real Academia Española (RAE) alude al acto y el resultado de administrar (dirigir, gobernar, organizar u ordenar algo). Lo público, por otra parte, es aquello que pertenece al Estado y, por lo tanto, a la comunidad en general. Público es lo opuesto a privado (cuya propiedad está en poder de un individuo o de un grupo de personas).
La idea de administración pública, en este marco, se vincula a la gestión de servicios brindados por el Estado y al grupo de las entidades estatales que se dedican a desarrollar estas funciones.
Es importante tener en cuenta que la definición de administración pública no es precisa. En general, se relaciona a las diferentes organizaciones de carácter público que administran los servicios del Estado. Entre estas organizaciones también hay corporaciones que disponen de personería jurídica.
Gestionada por el Poder Ejecutivo, la administración pública permite al Estado establecer un vínculo directo con los vecinos. Las personas acuden a la administración pública para obtener respuestas a diferentes problemas o inquietudes.
En ocasiones se utiliza la noción de administración pública para referirse al conjunto de los trabajadores del Estado. Cuando se dice que la administración pública realiza un paro, se está informando que las dependencias estatales no atenderán al público ya que sus empleados no cumplirán con sus tareas habituales. En un sentido similar, un aumento de salario para la administración pública implica un incremento de sueldo para quienes trabajan para el Estado.
Si se la toma como una estructura orgánica, es posible afirmar que la administración pública es creada por el propio Estado y que su regulación se encuentra a cargo del derecho positivo. El concepto de derecho positivo, por su parte, hace referencia al grupo de normas jurídicas que escribe una soberanía, es decir, el conjunto de creaciones jurídicas a cargo del órgano del Estado que ejerce la función legislativa.
Como actividad, la administración pública también puede entenderse como una función pública que establece el ordenamiento jurídico de la Nación. Entendemos por ordenamiento jurídico el grupo de normas jurídicas que, en una época y un lugar en particular, tienen validez y vigencia.
Es importante señalar que tanto la función como la organización también están asociados a ciertos caracteres tecnipolíticos que corresponden a varios campos de estudio ajenos al terreno jurídico, como ser los de la ciencia política y la teoría de la organización administrativa. Por ende, el concepto de administración pública depende de los enfoques principales de estudio (el político, el técnico o el jurídico) o de la disciplina, dado que no existe una ciencia general que pueda combinar de forma armoniosa el conjunto de enfoques y elementos que giran alrededor de la administración pública.
En el siglo XIX, el pensador político y autor progresista Charles-Jean Baptiste Bonnin, oriundo de Francia, formuló una definición amplia y concisa, que incluso al día de hoy sirve como referencia para analizar este objeto del conocimiento:
“La administración pública gestiona los asuntos relacionados con las personas, las acciones y los bienes del ciudadano como participante del Estado, así como de su propia persona, sus acciones y sus bienes desde el punto de vista de su repercusión en el orden público.”
Dada la complejidad y la poca rigidez de este concepto, su alcance puede parecer abrumador a simple vista. Y es que además de las características antes mencionadas, la administración pública también gestiona y dirige los negocios ordinarios del Estado. Por otro lado, hay quienes señalan que la regula el derecho administrativo y que forma parte del poder ejecutivo.

Sunday, November 4, 2018


ACTO INSEGURO

Guillermo García Machado

Acto es un término que procede del vocablo latino actus. El concepto puede hacer referencia a una acción o a un evento, entre otras cuestiones. Inseguro, por otro lado, es aquello que carece de seguridad.
Un acto inseguro, por lo tanto, es un suceso que acarrea ciertos riesgos o peligros. La noción se emplea en el universo laboral con referencia a los errores y los fallos que un trabajador comete al desarrollar su actividad, poniendo en riesgo su integridad y/o la integridad de terceros.
En los países en donde predomina la autocracia, para no hablar de dictaduras, los actos inseguros pueden surgir por omisión o por acción y suponen la violación de las prácticas, las reglas o los procesos que están considerados como seguros por el empleador o por el Estado. Por eso, más allá de la consecuencia específica del acto en cuestión, siempre son susceptibles de castigo por parte de la autoridad competente.
Entre los muchos ejemplos de acciones, omisiones o faltas que se pueden calificar como actos inseguros nos encontramos con los siguientes:
No utilizar en el desempeño del puesto de trabajo tanto la indumentaria establecida, como lo que es el equipo de protección personal.Realizar acciones sin tener la autorización expresa. Llevar un mal uso de una herramienta. Emplear el vehículo de trabajo sin seguir las pautas de seguridad establecidas. -No estar alerta o presentar una notable falta de atención. -Emplear los equipos de protección de seguridad sin respetar las normas existentes al respecto. Bloquear o quitar porque sí dispositivos que existan de seguridad. Sobrecargar plataformas, montacargas o instalaciones similares sin respetar los kilos máximos que se indican. Transitar por zonas peligrosas sin protección. No respetar las normas fielmente establecidas en materia de seguridad. Acceder a materiales o estancias peligrosas sin llevar el vestuario o el equipamiento adecuado en general.
En la actualidad, las cifras no dejan lugar a dudas sobre los actos inseguros. En concreto, se establece que algo más del 90 % de los accidentes que se producen en el ámbito del trabajo tienen que ver con el desarrollo de los citados actos.
Exactamente realizar esos actos inseguros pueden traer consigo graves consecuencias como pueden ser desde que el empleado sufra una caída hasta que se haga una lesión grave, pasando porque se quede atrapado, que se haga una quemadura o que, al estar en contacto con sustancias nocivas, pueda ver perjudicada su salud.
Supongamos que un obrero de la construcción no utiliza casco para proteger su cabeza, pese a las indicaciones de su patrón y a los reglamentos que regulan la actividad en las obras. Dicha omisión constituye un acto inseguro: el trabajador puede sufrir lesiones por no usar casco.
El cirujano que no se lava las manos antes de una intervención quirúrgica también realiza un acto inseguro ya que puede provocar una infección en el organismo de su paciente. El acto, de este modo, es susceptible de castigo.
Los actos inseguros, en definitiva, pueden amenazar la salud de las personas y la subsistencia de estructuras. En ciertos ámbitos, un acto inseguro incluso puede poner en riesgo a toda una comunidad.