Sunday, November 15, 2020

 

Pandemia

 

Guillermo García Machado

 

El término pandemia proviene de un vocablo griego que significa “reunión del pueblo” y cuya significación ha sido extendida como “enfermedad de todo el pueblo”. Se trata de una enfermedad epidémica que afecta a diversos países y que ataca a casi todas las personas de una región geográfica .

Las epidemias son enfermedades que afectan a muchas personas de manera simultánea ya que se propagan durante un determinado periodo de tiempo en una cierta zona. Estos brotes epidemiológicos hacen que el nivel de incidencia de una enfermedad sea superior al esperado por los especialistas (hay más enfermos de los previstos).

Existen tres condiciones que, por lo general, deben cumplirse para que aparezca una pandemia. En principio, debe tratarse de un virus nuevo que no haya circulado con antelación. Esto supone que no existe población que haya desarrollado una inmunidad.

Por otra parte, el virus debe poder transmitirse de persona a persona de manera eficaz y tiene que ser capaz de producir una enfermedad de gravedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) distingue entre diversas fases que se corresponden con las etapas que transita una pandemia durante su expansión.

La peste negra del siglo XIV es un ejemplo de pandemia. El brote epidemiológico de peste bubónica comenzó en Asia, después llegó al Mediterráneo y finalmente se expandió por Europa occidental por los viajes de los mercaderes. Se estima que esta pandemia mató a unos veinte millones de ciudadanos europeos en seis años.

Históricamente han existido otras pandemias que han causado millones de muertos en todo el mundo. Este sería el caso, por ejemplo, del tifus que también recibe el nombre de “fiebre de los campamentos” ya que era habitual que apareciera en tiempos de conflictos bélicos. En concreto, en España el momento en el que más estragos causó entre la población fue durante los conflictos que musulmanes y cristianos tuvieron en la zona de Granada.

La viruela o la cólera son otras de esas pandemias que a lo largo de los siglos han causado estragos, sin olvidar tampoco otras que aparecieron en puntos muy concretos de la geografía mundial. Entre estas últimas estarían la conocida Plaga de Atenas, que surgió durante la Guerra del Peloponeso, o la Gripe de Hong Kong, que hizo acto de presencia en la década de los años 60.

De la misma forma, también han sido calificadas como pandemia por la OMS otras enfermedades como sería el caso del VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) que es el causante del SIDA. Se trata de una patología que, entre otras cosas, trae consigo que el sistema inmunitario de una persona no esté capacitado para hacer frente a las infecciones.

El hecho de que se haya propagado rápidamente por el mundo ha sido el que ha llevado a la citada institución internacional a calificar aquel como pandemia. Y es que se considera que, sólo en el continente africano, ha podido causar la muerte de más de veinte millones de personas.

La gripe porcina, gripe A o gripe H1N1 ha sido una pandemia que, en la actualidad, sigue dejando secuelas, hasta llegar al Covid19, cuya historia apenas empieza a escribirse. La OMS ha declarado que la evolución del Covid19  y sus alcances aún no pueden predecirse.

Sunday, November 8, 2020

 

Aclamación

Guillermo García Machado

Lo primero que vamos a hacer es ubicarnos en la oportunidad de escoger al presidente de los Estados Unidos y conocer a fondo el significado del término que nos ocupa desde el punto etimológico. En concreto, procede del latín, de la palabra “acclamatio” que puede traducirse como “la acción y el efecto de aplaudir a modo de aprobación” y que es fruto de la suma de varios componentes: -El prefijo “ad”, que puede traducirse como “hacia”. -El verbo “clamare”, que es sinónimo de “llamar” o “pedir”. -El sufijo “-cion”, que se utiliza para indicar “la acción y el efecto”

El concepto alude al acto y la consecuencia de aclamar. Este verbo, por su parte, puede referirse a aplaudir, vivar o vitorear algo o a alguien; a llamar la atención mediante alguna expresión; o a elegir por unanimidad.

Por ejemplo: “El secretario general del sindicato fue reelegido por aclamación”, “La aclamación del público  ante el talento del cantante no tardó en llegar”, “Creo que la aclamación de los empresarios por este candidato es interesada”.

La aclamación puede ser una manifestación colectiva que refleja la aprobación de la gente a una acción o el reconocimiento hacia una persona. En la antigüedad, era habitual que el pueblo se congregue para recibir a emperadores, monarcas o generales tras una victoria militar. Las aclamaciones también eran frecuentes ante ciertos anuncios o discursos de las autoridades.

Hoy estas aclamaciones siguen existiendo, aunque hay diversas formas de expresar la aprobación o el reconocimiento. Supongamos que un equipo de futbol se consagra campeón de un torneo internacional y, al regresar a su país de origen, sus jugadores se suben a un escenario instalado en un parque para exhibir el trofeo y festejar. Los asistentes, al ver a los deportistas, celebrarán con aclamaciones. Además, otras personas pueden sumarse de manera virtual a la aclamación a través de las redes sociales, con mensajes y saludos.

Puede decirse, por otra parte, que las  elecciones donde un candidato es elegido por unanimidad se resuelven por aclamación: “El delegado de la asamblea fue elegido por aclamación”.

De la misma manera, no podemos pasar por alto la existencia de la expresión “por aclamación popular”. Esta se utiliza con distintas acepciones. No obstante, entre las más significativas está la que lo emplea para referirse a que cualquier decisión se ha adoptado porque así lo ha querido el pueblo o una parte de este.

Ejemplos de eso son, por ejemplo, en la actualidad las encuestas que se realizan a través de páginas web o redes sociales sobre el candidato con más chance de ser elegido en un proceso electoral determinado. Así, el resultado de las mismas determinaron “Joe Biden en USA ha contado con la aclamación popular para dirigir los destinos de su país. Lo importante es que esa aclamación se repitió en el respectivo proceso electoral que culminó el pasado Tres de Noviembre del año en curso.


Sunday, November 1, 2020

 

Votación

Guillermo García Machado

El proceso y la consecuencia de votar reciben el nombre de votación. Este término que ahora nos ocupa podemos decir que cuenta con un origen etimológico latino. Y es que deriva del verbo “votare”, que puede traducirse como “hacer votos” o “expresar un deseo”. En aquel momento se considera que, sobre todo, tenía un sentido religioso ya que el “votum” era la promesa que se le realizaba a los dioses con el objeto de alcanzar algo concreto.

Cabe recordar que votar consiste en expresar una elección. Por ejemplo: “La votación para elegir el próximo presidente del club se realizará mañana entre las 8 y las 18 horas”, “El gobierno promete implementar un sistema de votación electrónico”, “El resultado de la votación nos dejó muy conformes”.

Las votaciones pueden ser de muchos tipos, en base a la clase de votos que se realicen en las mismas: - Según el fin, los votos pueden ser de castigo o útiles.
- En base a lo que son las opciones que ofrecen, nos topamos con el hecho de que los votos pueden ser positivos, sustractivos, en blanco o nulos, por ejemplo.
- Según el modo en el que se realicen, los votos pueden ser presenciales, por correo, electrónicos, a distancia…

A través de una votación, las personas pueden manifestar su apoyo a un candidato, una proposición o una iniciativa. De acuerdo al contexto, las votaciones pueden desarrollarse de manera pública (el votante enuncia en voz alta o con algún gesto cuál es su voluntad) o secreta (el voto es anónimo: nadie sabe cómo vota cada individuo, solo se suman los votos para conocer los resultados).

Supongamos que la junta directiva de una empresa analiza la apertura de una nueva sucursal. Tras un debate entre los cinco integrantes, se realiza la votación: Ante la pregunta “¿Quién está de acuerdo con el proyecto?”, aquellos que están a favor levantan la mano para manifestar su voto. Como el resultado de la votación es cuatro votos a favor y uno en contra, la iniciativa es aprobada.

Para elegir al presidente de una Nación por otra parte, en un país se realiza una votación entre todos los habitantes mayores de 18 años. En este caso, la votación es secreta. Las personas ingresan solas a un recinto donde hay boletas o papeletas con los nombres de los candidatos, tienen que escoger a quién desean votar e introducir el papel en un sobre. Luego, dicho sobre se introduce en una urna. Al finalizar la jornada, se cuentan los votos en todo el país. La votación marcará la elección de un nuevo presidente para la región en cuestión. De la misma manera la consulta electoral nos permite intervenir en cualquier otro asunto de interés colectivo.

Aunque ahora nos pueda parecer increíble, durante muchos siglos las mujeres no tuvieron derecho a participar en las votaciones que elegían a los dirigentes políticos de sus países. Así, por ejemplo, en España y tras muchos años de lucha de mujeres como Clara Campoamor se consiguió el sufragio femenino en el año 1930.

En un país democrático que se precie se determina que los votos que se realizan en las votaciones por los ciudadanos deben ser únicos, libres, iguales, directos y secretos, siendo así que es un factor más para poder hablar de la democracia como modelo perfectible, pudiendo encontrarse situaciones de mera apariencia y usar las votaciones para ocultar actitudes dictatoriales .

Sunday, October 25, 2020

 

Fanatismo

Guillermo García Machado


El fanatismo es el apasionamiento del fanático, una persona que defiende con tenacidad desmedida sus creencias u opiniones. Un fanático también es aquel que se entusiasma o preocupa ciegamente por algo. El fanatismo supone una adhesión incondicional a una causa. La mencionada ceguera que produce el apasionamiento lleva a que el fanático se comporte, en ocasiones, de manera violenta e irracional. El fanático está convencido de que su idea es la mejor y la única válida, por lo que menosprecia las opiniones de los demás.

De esta manera, podríamos determinar que el fanatismo se sustenta o identifica por cinco principales señas de identidad: el deseo de imponer sus propias ideas, el despreciar a quienes son diferentes, el basarse en una serie de ideas que son incuestionables, el tener una visión “cuadriculada” de las cosas pues todo es blanco o negro, y finalmente el carecer por competo de todo espíritu crítico.

La falta de racionalidad puede llegar a tal extremo que, por el fanatismo, una persona mate a otra. Cuando el fanatismo llega al poder político, suele desarrollar todo un sistema para la imposición de sus creencias, castigando a los opositores con la cárcel o incluso la muerte.

El fanatismo puede darse en distintos aspectos de la vida. Hay fanáticos de algún club de fútbol (“Yo soy fanático del Real Madris, lo sigo a todas partes”) o de cantantes y grupos musicales (“El fanatismo que siento por Jose Luis Rodriguez, El Puma, puso en marcha el pla de olvidarme de mis obligaciones para ir a comprar las entradas del concierto”), por ejemplo.

El fanatismo también aparece en la religión, con personas que no sólo creen que sus creencias son las únicas válidas, sino que también persiguen y castigan a los que no creen lo mismo que ellos. Ejemplo de ese fanatismo religioso se vive en la actualidad dentro del seno de la religión islámica. De esta manera existen grupos que cometen toda clase de actos delictivos contra quienes no creen o piensan como ellos. Un perfecto ejemplo de las acciones de dichos grupos son los atentados que tuvieron lugar en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.

La política tiene también a sus extremistas o fanáticos, personas apasionadas por ideas o planteamientos quienes niegan la eficacia de los programas de otros gobiernos, simplemente por no ser realizados o planteados por su partido político o lider; estas practicas son ancestrales, ya no hay lugar para este tipo de pensamiento que genera tanta violencia entra personas de una misma raza, etnia o nacionalidad.

El fanático político defiende con tenacidad y vehemencia sus opiniones y creencias, defiende su propia verdad, su efímero poder. El fanatismo es patrimonio de sistemas autoritarios y dictatoriales donde el chantaje, la represión y el miedo son utilizados para someter a la gente.

La psicología afirma que el fanatismo surge a partir de la necesidad de seguridad que experimentan las personas que, justamente, son inseguras. Se trata de una especie de compensación frente a un sentimiento de inferioridad.


Sunday, October 18, 2020

 

Violencia

Guillermo García Machado

 

 La violencia es la cualidad de violento o la acción y efecto de violentar o violentarse. Lo violento, por su parte, es aquello que está fuera de su natural estado, situación o modo; que se ejecuta con fuerza, ímpetu o brusquedad; o que se hace contra el gusto o la voluntad de uno mismo. Del latín violentĭa,

La violencia, por lo tanto, es un comportamiento deliberado que puede provocar daños físicos o psíquicos al prójimo. Es importante tener en cuenta que, más allá de la agresión física, la violencia puede ser emocional mediante ofensas o amenazas. Por eso la violencia puede causar tanto secuelas físicas como psicológicas.

Existen muchas teorías acerca de la violencia y entre ellas destaca la conocida como Triángulo de la Violencia, que fue desarrollada por el sociólogo noruego Johan Galtung, uno de los expertos más importantes en materia de conflictos sociales y de la paz.

Con aquella terminología lo que hace aquel es establecer la conexión y la relación que existe entre los tres tipos de violencia que considera que existen en la sociedad. Es decir, entre la violencia cultural, la estructural y la directa.

La primera, la llamada cultural, es la que se manifiesta a través de obras de arte, la ciencia o la religión, entre otras áreas. La segunda, la llamada estructural, por su parte es la que se considera más peligrosa de todas ellas pues es la que se origina, a través de diversos sistemas, como consecuencia de no poder o no ver satisfechas las necesidades que se tienen.

Y finalmente está la violencia directa que es la que se realiza de manera física o verbal sobre personas, contra el medio ambiente o contra los bienes de la sociedad en general. Robos, asesinatos, daños contra los recursos naturales o ataques a inmuebles son algunas de las manifestaciones más habituales de este tipo de violencia.

La violencia busca imponer u obtener algo por la fuerza. Existen muchas formas de violencia que son castigadas como delitos por la ley. De todas formas, es importante tener en cuenta que el concepto de violencia varía según la cultura y la época.

Agregamos una cuarta cuando el Estado es sujeto activo de la violencia, Por lo que la violencia de estado sería la utilización de la fuerza en cualquier operación o proceder perpetuado por cualquier miembro del estado; siendo éstos funcionarios públicos con el respaldo de las instituciones gubernamentales o por cualquier grupo mayoritario o hegemónico avalado por las instancias civiles o gubernamentales, en contra de un individuo o grupo minoritario. Por otra parte, existen manifestaciones violentas que son aprobadas por la ley y por el Estado. Por ejemplo, la pena de muerte es legal en numerosos países democráticos, como los Estados Unidos. Sin embargo, muchas asociaciones civiles consideran que todo asesinato (sea legal o no) es una violación de los derechos humanos.

 

Es importante subrayar que lamentablemente en los últimos años ha adquirido una gran presencia en la sociedad de todo el mundo lo que se conoce como violencia de género. Esta es la que se produce sobre una persona en base a su sexo o a su género, no obstante, fundamentalmente se utiliza para referirse a la que los hombres ejercen sobre sus mujeres.

Así las cosas, el mundo político no se escapa de la violencia, teniendo protagonismo el verbo maldiciente de aquellos que con provocaciones, insultos, agresiones y descalificaciones al adversario pretenden luego conducir nuestros destinos, pudiendo obtener resultados electorales positivos, pero una sociedad cada vez más dividida o polarizada, entre otras cosas, porque el mal esta presente.

Sunday, October 11, 2020

 

País

Guillermo García Machado

Podría decirse que la palabra país, que proviene en forma directa del francés pays, no tiene una definición propia o exclusiva. El término se utiliza como el sinónimo más usual de Estado Nación. Incluso la Real Academia Española apela a otros conceptos para definirlo, al decir que un país es una nación, una región o un territorio.

Un país es, por lo tanto, una determinada área geográfica y una entidad políticamente independiente, que cuenta con su propio gobierno, administración, leyes, fuerzas de seguridad y, por su puesto, población. De todas formas, un Estado puede estar formado por distintos países o naciones, como España (con el País Vasco y Cataluña, por ejemplo).

Por lo tanto, la palabra país comparte significado con nación (del latín nātio), en especial con su aceptación como nación política. Es decir, se trata del ámbito jurídico-político y de la soberanía constituyente de un Estado.

Los países se encuentran divididos por líneas imaginarias que determinan su territorio. A estas líneas se las conoce como fronteras y son las encargadas de delimitar el espacio en el que cada Estado tiene su jurisdicción.

Fronteras que en muchos casos y a lo largo de la Historia han traído consigo el enfrentamiento de muchos países dispuestos a conseguir ampliar sus citadas fronteras apropiándose de territorios de las naciones anexas.

Cuando un país se encuentra bajo dominio de un país remoto (es decir, que no puede decidir su propio gobierno y administración), se transforma en una colonia.

A lo largo de la historia, importantes potencias europeas como Gran Bretaña, España, Portugal, Francia o Alemania han ejercido como potencias dominantes consiguiendo colonias en diversas partes del mundo como, por ejemplo, África. Así, el país germano tuvo como colonias a Camerún o Ghana mientras que Francia hizo lo propio con Argelia, Marruecos, Madagascar o Túnez.

Especialmente España ha sido otra de las grandes potencias colonizadoras a lo largo del tiempo. De esta manera, no sólo tuvo colonias en África, como Tetúan o el que ahora es el Sáhara Occidental, sino también en otros rincones de la geografía mundial como sería el caso de América, después del descubrimiento de la misma de manos de Cristóbal Colón.

Por último, cabe mencionar que los países se encuentran representados por sus gobiernos en diversas organizaciones internacionales, que pueden ser científicas (como la Agencia Especial Europea,), económicas (el Mercosur), policíacas (la Interpol) o político-económicas (la OEA, la ONU, la Unión Europea, etc.). 

Además de todo lo expuesto tampoco podemos pasar por alto que una de las publicaciones diarias más importantes que tiene España se llama precisamente “El País”. Independientemente que ésta última representa muy bien a los sectores de centro izquierda, pertenece al Grupo Prisa y tiene un formato berlinés.

Sunday, October 4, 2020

 

Defacto

Guillermo García Machado

Defacto es un término que algunas personas utilizan y que, sin embargo, no debería emplearse si nos atenemos a lo que resulta correcto desde el aspecto gramatical. Por eso la palabra no forma parte del diccionario desarrollado por la Real Academia Española (RAE).

Es apropiado, en cambio, utilizar la locución de facto, compuesta por la preposición “de” y el sustantivo “facto”. De facto, por lo tanto, es aquello que tiene existencia en la práctica o en la realidad sin que se ajuste a una normativa, pudiendo decirse que si existe de facto, existe de hecho. No importa que dicha existencia esté reconocida por la ley o las normas.

Es importante establecer que defacto es un término que se utiliza para dar forma a lo que se conoce como matrimonio de facto. Este es en realidad lo que se conoce como pareja de hecho. Esa pareja está formada por dos personas que mantienen una relación sentimental y que se comportan como un matrimonio en un sinfín de aspectos (personal, familiar, social…), pero que legalmente aquella no está reconocida como tal porque no se han casado ni por la iglesia ni por lo civil.

No podemos obviar tampoco que existe lo que se da en llamar estándar de facto. Viene a ser un patrón o una norma que no ha sido legitimada ni consensuada a través de ningún organismo oficial pero que todo el mundo acepta de manera general y como tal se utiliza.

Muchos son los ejemplos que nos pueden servir para dejar patente el significado de estándar de facto. Así se puede considerar que uno es aquel que hace referencia a los dibujos que se utilizan en los cuartos de baño de los establecimientos o edificaciones públicas para dejar claro cuáles son los de hombres y cuáles los de mujeres.

El uso más habitual de la expresión se emplea con relación a una clase de gobierno. Un gobierno de facto es aquel en el que ciertas personas, por lo general integrantes de las fuerzas armadas, derrocan a las autoridades constitucionales y asumen el liderazgo de un país.

Esto quiere decir que los gobernantes de facto no son elegido por el pueblo en elecciones democráticas como marca la Constitución, sino que llegan al poder por la fuerza. De esta manera, desarrollan un mandato de hecho, haciendo que la población obedezca por motivos que no tienen que ver con la legalidad o el ordenamiento constitucional: “No podemos hacernos cargo de la deuda ilegítima que contrajo un gobierno de facto”, “El presidente de facto nos llevó a la guerra y fue el responsable de la muerte de miles de jóvenes”. Llamando poderosamente la atención que pudiesemos encontrar gobiernos facticos que utilizando procesos electorales amañados han llegado al poder con el sólo deseo de perpetuarse en él, y, lo que es más grave, lideres políticos de las grandes naciones con pretensiones similares.